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viernes, 6 de junio de 2008

Coqueteando con el apocalipsis

Un elemento común en las historias apocalípticas es el momento en que todo empezó. Muchas veces empezamos a leer -o a ver- con el apocalipsis ya concluido, presenciando las desventuras de los supervivientes. En algún momento el autor se retrotrae a los momentos previos al desastre, cuando todo era normal.

Hoy ha sido un día de locura en el mundo económico, sobre todo en Europa y muy especialmente en España. El euribor ha dado un salto brutal del 5,12% al 5,41% en un sólo día, y sin que medie una subida de tipos oficial. A menudo, hacen falta meses para que ese diferencial se produzca. A la par y en consecuencia, el precio del petroleo -después de una semana que parecía apuntar a una ligera desaceleración- ha repuntado un exagerado 8% -colocándose el barril Brent a 138 dólares- pulverizando todos los récords históricos. ¿Todo esto por qué? Pues porque los mercados financieros mundiales están peligrosamente recalentados y globalizados, y sobre todo porque el señor Trichet -gobernador del BCE- ha dado prácticamente por segura una subida de tipos entre julio y septiembre. La sensación de muchos economistas es la de que en la cabina de mando no hay nadie, y el volante del avión en el que vamos todos se mueve solo, a bandazos.

Hoy viernes ha habido incidentes en todo el país y el sector del transporte ha convocado una huelga indefinida a partir del lunes, día 9. Ahora es cuando digo que no pasa nada, que no hay que se catastrofista...

¡Pero esto es el blog del apocalipsis! ¡Asi que a joderse! ¡El apocalipsis -quizá- empieza hoy!

martes, 3 de junio de 2008

El Apocalipsis energético


Lo que en principio fue cosa de frikis y de cuatro profesionales -también políticos- abducidos por ellos y desprestigiados por sus colegas, se está perfilando en los últimos tiempos como el apocalipsis más probable al que se enfrenta esta civilización. Ni los marcianos, ni el meteorito gigante, ni Godzilla; el petróleo.

Puede tomarse a chufla, pero este apocalipsis ha provocado ya dos guerras -las del Golfo, las primeras Guerras Energéticas modernas, supongo que nadie se traga ya a estas alturas el rollo de Sadam malo, pam, pam- y programas serios como Documentos TV o La Noche Temática le han dedicado ya protagonismo. Existen multitud de científicos debatiendo lo que se llama el fin del petróleo barato -no va a, evidentemente, desaparecer de golpe- y las consecuencias para una sociedad capitalista basada en un crecimiento exponencial insostenible. Todos parecen estar de acuerdo en que las energías renovables no serán suficientes para sustituir el oro negro.

Por supuesto, existe el pensamiento tranquilizador de que la tecnología evolucionará adaptándose al progresivo agotamiento del petróleo; es decir, lo sustituiremos por otra cosa. Los más optimistas pueden pensar incluso que esa tecnología ya existe y está en manos de las multinacionales petroleras.

Pero como eso no tiene gracia ninguna, y esto es un blog sobre el apocalipsis, cuando volvamos sobre el tema seremos tan catastrofistas como podamos. Avisaos quedáis.